jueves, 12 de agosto de 2010

Ambrosía~~

Un olor sobrio y fuerte, un olor a café…

Deslumbrando la tierra aparecía aquel gran poderoso sol, gran padre de la vida y asesino de mi belleza. Buscando sombra en aquel dulce parque me encontré a una criatura maravillosamente preciosa, sus facciones me mostraban algo más que un ángel, una diosa. Su maravilloso cabello color cobre me inundaba de máximas sensaciones, sus ondas me encaminaban en rumbos desconocidos y yo me dejaba perder en aquel bosque de emociones.

Oh dulce criatura, hermosa mujer que vi en un simple parque estatal, tu belleza me despertó percepciones sobre la vida que jamás había pensado posibles. Tu que al lado de tu amiga reían y caminaban como si yo no existiera, como si ustedes dos fueran las reinas del mundo. Tú, espectacular niña de ojos verdes, me dejaste una huella, tu belleza jamás será olvidada por este pobre hombre, solo y desdichado. Si fueras una comida, serías una ambrosía.

Te miraba y me perdía. Mi sueño siempre había sido visitar el museo de Louvre y ver esas majestuosidades, pero ahora no necesito ir a una galería y comparar con la Mona lisa, para saber que eres la más hermosa obra de arte del mundo.

A mi lado pasaste, se que no notaste, pero un hombre te observaba con ojos de poeta. Te sentí cerca a mí y mi corazón latió más que en una maratón de 70 kilómetros. Pasaste y solo dejaste un olor sobrio y fuerte, un olor a café…